Descripción
El proyecto estudia la elasticidad de aplicaciones basadas en microservicios desplegadas en el continuo nube–borde.
Las aplicaciones modernas suelen dividirse en microservicios débilmente acoplados. Esta arquitectura facilita la modularidad y permite asignar recursos con mayor precisión, pero también complejiza la toma de decisiones: una congestión en un microservicio puede afectar a otros componentes y degradar el rendimiento global.
El objetivo central es desarrollar un controlador de elasticidad capaz de decidir, en tiempo real, qué recursos asignar a cada microservicio para minimizar el uso de infraestructura y mantener los requisitos de calidad de servicio.
La propuesta combina Redes de Colas por Niveles (LQN), útiles para representar dependencias y bloqueos en sistemas distribuidos, con Redes Neuronales de Grafo (GNN), adecuadas para aprender sobre estructuras relacionales y generalizar entre distintas aplicaciones.