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Mujeres en ingeniería: derribando estereotipos

Se dice que la ingeniería no es cosa de mujeres. Pero eso es solo un estereotipo más. En la Facultad de Ingeniería, las mujeres estudiamos, investigamos y trabajamos en una diversidad de proyectos, participando en actividades de enseñanza, investigación y extensión que contribuyen al desarrollo del conocimiento y del país.

Sin embargo, la ingeniería continúa siendo un campo predominantemente masculino. Los varones siguen siendo mayoría entre el estudiantado de la Facultad, alcanzando un 65% y llegando hasta un 83% en algunas de las carreras de grado dictadas actualmente. En el cuerpo docente, la distribución también evidencia esta disparidad: solo el 27% son mujeres, y la brecha se agrava aún más al observar la distribución por grado, donde el porcentaje de mujeres es aún menor en los cargos jerárquicos. Esta desigualdad no es exclusiva de nuestra institución: también en la industria las mujeres ocupan menos cargos de liderazgo, a pesar de las capacidades, talentos y aportes que se realizan en las distintas áreas de la ingeniería.

Garantizar la igualdad de oportunidades en nuestra Facultad y en el ámbito laboral es un paso indispensable para construir una sociedad más justa. Promover la participación de más mujeres en las distintas ramas de la ingeniería no solo contribuye a reducir desigualdades, sino que también permite transformar estructuras sociales y económicas.

Además, no se trata únicamente de una cuestión de equidad: también impulsa la creatividad y la innovación. Las mujeres aportamos experiencias, puntos de vista y formas de trabajo que amplían el horizonte de posibilidades para resolver problemas técnicos y para desarrollar nuevas metodologías de enseñanza y aprendizaje. La diversidad de enfoques es una de las principales fuentes de innovación en la ciencia y la tecnología.

A lo largo de la historia, las mujeres han sido protagonistas en el desarrollo de tecnologías que transformaron el mundo. Fomentar la participación de mujeres en la ingeniería significa también abrir la puerta a nuevas soluciones en áreas clave como la energía, la salud, la sostenibilidad y la inteligencia artificial, entre otras. La creatividad no tiene género, y el talento debe poder desarrollarse sin barreras.
Incorporar más mujeres a las ingenierías también implica cuestionar y transformar los estereotipos de género que aún persisten. Visibilizar a las mujeres ingenieras, sus trayectorias, sus logros y sus aportes es fundamental para que las nuevas generaciones puedan imaginarse ocupando esos espacios. La ingeniería no tiene género.

Las áreas tecnológicas y de ingeniería continúan creciendo y demandando cada vez más profesionales altamente calificados. Frente a este escenario, promover activamente la participación de mujeres es también una forma de enfrentar la brecha de talento técnico. Las ingenieras no solo pueden contribuir a cubrir esta demanda, sino también aportar nuevas formas de trabajo, liderazgo y colaboración que favorezcan entornos laborales más diversos, inclusivos y productivos.

Queremos más mujeres estudiando ingeniería porque su participación es necesaria para el progreso científico, tecnológico y social. Una ingeniería más diversa es también una ingeniería más justa, más creativa y más capaz de responder a los desafíos de nuestro tiempo.
En este 8 de marzo reafirmamos nuestro compromiso con una Facultad más igualitaria, donde todas las personas puedan desarrollar plenamente su vocación y su potencial.

Derribemos los estereotipos de género. Por más mujeres en ingeniería.

Comisión de Género en STEM

 


Foto de estudiantes, docentes, egresadas y funcionarias de la Facultad de Ingeniería de Udelar, tomada el 5 de marzo de 2026 por el Área de Comunicación de Fing.